Entrevista a Paula Mónaco Felipe y Miguel Tovar, directores de La fiscal
En México diez mujeres son asesinadas cada día. La cifra ha dejado una huella dolorosa y una deuda enorme en el país que a menudo termina en conversaciones, noticias y procesos de acceso a la justicia revictimizantes, pero ¿qué ocurre con los casos de las mujeres víctimas de violencia feminicida? ¿De qué manera sus familiares se movilizan para alcanzar la justicia? ¿Cómo son recordadas cuando ya no están con nosotras?
La fiscal es una serie documental que no sólo responde a estas preguntas, sino que también construye un archivo de memoria afectiva y resistencia. La serie original de Netflix, dirigida por Paula Mónaco Felipe y Miguel Tovar, narra la historia de Sayuri Herrera, una exactivista estudiantil de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y referente feminista que se convirtió en la primera fiscal especializada en feminicidios de la Ciudad de México tras ganar una convocatoria pública en 2020.
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La fiscal visibiliza la memoria de las mujeres víctimas de violencia feminicida en un tiempo excepcional dentro de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México.
Desde su mirada, Mónaco Felipe y Tovar retratan la lucha de Sayuri y de su equipo para alcanzar la justicia desde las entrañas de un sistema a menudo erosionado por la inercia e impunidad.
En esta entrevista ambos reflexionan sobre cómo la serie no sólo es un registro sino también un archivo que visibiliza la memoria de las mujeres víctimas de violencia feminicida en un tiempo excepcional dentro de la Fiscalía General de Justicia de la CDMX (FGJCDMX). La fiscal permite ver que las cosas pueden hacerse de otro modo.
La semilla que hizo posible La fiscal
“Este es un proyecto que iniciamos como un trabajo personal junto con Miguel. La docuserie La fiscal es nuestro primer proyecto grande en temas audiovisuales”, dice la periodista argentina Paula Mónaco Felipe, y continúa: “nos resultó muy atractivo ver dentro del Estado y de un tema tan sensible a alguien atípico para las instituciones como Sayuri”.
“Lo más importante es la voluntad de una persona para empezar a cambiar el sistema y creo que eso es Sayuri, creo que eso es La fiscal y eso es lo que quisimos retratar”, señala Miguel Toval, periodista y fotógrafo documentalista mexicano con más de 20 años de experiencia.
A lo largo de tres episodios, la serie acompaña las investigaciones de los feminicidios de Karen Itzel, Joana Esmeralda, Yrma Lydya y Ariadna Fernanda. El viaje para acceder a sus historias y entablar una relación con sus familiares no inició de la nada, comenzó años atrás, cuando Paula y Miguel “golpearon la puerta” de Ernestina Godoy, entonces fiscal general de la FGJCDMX.
A pesar de no conocerla previamente, le presentaron el proyecto y ella aceptó, permitiéndoles grabar bajo la premisa de que “no hay nada que esconder”, siempre que respetaran la dignidad de las personas y no entorpecieran las investigaciones. Más tarde, el equipo acompañó a Herrera, así como a las y los familiares —víctimas indirectas de violencia feminicida—, durante cuatro años, desde junio de 2022 hasta marzo de 2026.
El derecho a la memoria y la identidad
“Intentamos complejizar el tema del feminicidio y la mirada sobre lo que hay en el feminicidio, tratando de que no sea morboso, pero sí frontal”, explica Paula.
Durante los últimos años, hablar de violencia feminicida ha transformado la manera en la que los medios entienden la ética periodística; desde el sensacionalismo hasta la revictimización, las historias y memorias de las mujeres víctimas de feminicidio, así como las de sus familias, se han utilizado a menudo para perpetuar estereotipos y roles de género que desembocan en un círculo de violencia.
Para Paula y Miguel, poner a las víctimas al centro de la conversación era el eje fundamental y la decisión editorial más importante de su trabajo. “Siempre ponemos a las víctimas en el centro”, dice Miguel, quien explica que una decisión clave fue no mostrar imágenes de horror, cuerpos o escenas del crimen, pues cuando se habla de feminicidios, “muchas veces el horror es evidente”, por lo que optaron por centrarse en la voluntad de resolver los casos y hacer justicia a lo largo de 120 días de rodaje.
Evidenciar los rostros de los victimarios y no mostrar imágenes sensibles se convirtió en una forma de combatir la “injusticia simbólica”. Buscaron devolverles a las mujeres su nombre y su historia, más allá de la cifra o el número de expediente. «Era importante nombrarlas porque la violencia feminicida también borra eso, sus nombres”, dice Miguel.
La fiscal, “un lado inusual” al retratar el feminicidio
“Entramos a ver un lado que no es el de las víctimas ni el de los perpetradores, sino el de los impartidores de justicia, un lado inusual”, dice Paula.
Los directores buscaron alejarse de la narrativa que sólo menciona la muerte de una mujer y no ve las consecuencias detrás del feminicidio. Para ellos era fundamental detallar aspectos como el mensaje específico que los agresores dejan en los cuerpos, el impacto de la violencia en las infancias que quedan en situación de orfandad y el papel de las “familias feminicidas” o redes de complicidad que encubren los crímenes.
“Creemos que es importante mirar de frente al feminicidio, porque si no seguimos hablando de esa violencia de un modo simplificado que no nos permite conocerlo para poder combatirlo o prevenirlo”, afirma Paula.
* Esta entrevista se publicó en La Cadera de Eva.
Fotos y videos de sitios públicos de internet. Producción audiovisual de Carolina Ramírez – Secretaría de Comunicación Institucional de la UNVM.
16 de octubre de 2026
Wanda Pacheco
Es periodista y fotógrafa nacida en el Estado de México. Actualmente vive en la Ciudad de México, donde cubre temas de género y derechos humanos en el portal de periodismo feminista La Cadera de Eva desde 2024. Su mirada se rige bajo valores antipatriarcales y la búsqueda de la representación digna de las mujeres y personas en situación de vulnerabilidad. Constantemente dialoga con la periferia oriente de CDMX. Comunicóloga social por la Universidad Autónoma Metropolitana, especializada en Periodismo con Perspectiva de Género y Ética Pública. Actualmente cursa la carrera de fotografía en la Escuela Activa de Fotografía.