Libro

La causa de las cosidas
por Aixa Rava

Todas hablan en el poema

En ¿Quién habla en el poema? [1], Fabián Iriarte plantea que “pensar acerca de quién habla en el poema es quizás requisito esencial para cualquiera que escriba poesía. ¿Quien escribe el poema imprime su voz en el texto? ¿Quien escribe es la misma persona que (metafóricamente) ‘habla’?”. A estas preguntas propone una primera respuesta “nadie habla en el poema”, y algunos párrafos después amplía —al incorporar al lector/intérprete del poema y establecer la tríada con el escritor/autor y el sujeto/hablante poético, ya en la instancia de contextualización de la lectura—que “quien habla en el poema depende de quién lo canta, quién lo dice, quién lo lee.  No hay una identidad fija y absoluta, sino una fluidez del quién […] Porque el poema no fija la voz”.

La propuesta resulta convincente. De hecho como lectores —sobre todo en la lectura en voz alta— sabemos que ese paso del texto por el cuerpo es diferente según quién lea. Sin embargo en ocasiones las voces pueden cambiar de tono, de volumen quizás, pero son las que están ahí labradas en el poema, engarzadas a las palabras y que rebasan la voz de quien escribe.

“¿Qué son estas voces?”, se pregunta Alicia Frischknecht [2] en el prólogo de La causa de las cosidas de Carina Rita Medina [3], tercer libro de la autora cordobesa radicada en Neuquén, publicado por Tanta Ceniza Editora en julio del 2019. Y es que entre los versos de los treinta y dos poemas que forman el libro, encontramos un coral de voces de “mujeres azules” que bailan en ronda, se invitan, se escuchan y pagan sus copas; voces de brujas, vírgenes, gitanas, poetas, amigas, hermanas, maestras, hijas, tías y abuelas, madres y suegras que “aunque adustas,/ te enseñaron el mantel,/ la harina/ y los golpes/ del marido que no dejaste entrar”.

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Entre los versos de los treinta y dos poemas que forman el libro encontramos un coral de voces de “mujeres azules” que bailan en ronda, se invitan, se escuchan y pagan sus copas.

Son las voces de mujeres que limpiaron, cuidaron un hogar (o más de uno), rezaron, mucho rezaron casi siempre a escondidas y en voz baja y que igual se preguntan: “¿Por qué rezábamos mientras escondíamos/ la mugre/ debajo de la alfombra…?”, “¿Esto es una forma del amor?”. Mujeres que probaron de a sorbos una libertad siempre ilusoria, porque ahí estaba también “la presión justa de/ las manos del hombre”, la sentencia, el estereotipo, la construcción de un sistema, la palabra sagrada, el secreto y la imposibilidad de elegir siquiera “un final de viaje”. La mano que escribe, la voz que convoca se desdobla, se multiplica, se transforma en rúbrica colectiva.

A través de un paisaje que cambia de Nueva York a Córdoba y de ese centro serrano a la estepa patagónica, esas voces aturdidas e insomnes evocan también las silenciadas voces de otras hembras. “¿Podría la ciencia/ volverte de la muerte/ como hizo/ que yo/ viniese a la vida?”, se pregunta Dolly, la “oveja más clonada”, en el poema “Tango póstumo”, “mientras un criollito” agarra una cabra entre las piernas para la esquila.

Mulas, chivas, lobas, ovejas, mujeres… “parimos diferente./ Concebimos igual” y “mientras el llanto/ mientras la noche/mientras el miedo” tejen en este libro una trama que, se lea cómo y cuándo se lea, incluye, canta y cuenta para que todas puedan elegir, alguna vez —¡pronto!-,un final de viaje.

Notas al pie

[1] Iriarte, F. (2012). “Después del aullido” en ¿Quién habla en el poema? Buenos Aires: Ediciones del Dock.

[2]Alicia Frischknecht es docente de la Universidad Nacional del Comahue. Investigadora y doctora en Letras de la UBA.

[3] Carina Rita Medina nació en 1979, en Córdoba. Es docente, escritora, gestora cultural y directora del Fondo Editorial Neuquino. Publicó los libros de poesía Creer o Reventar (Suri Porfiado, 2013) junto a Romina Olivero, No andarse con chiquitas (Suri Porfiado, 2017) y La causa de las cosidas (Tanta Ceniza Editora, 2019). Participó de las antologías Mujeres al sur (Ediciones de la Grieta, 2016) y Estación Limay (Editorial Cuatro de copas, 2017).

Foto de portada de Tanta Ceniza Editora. Ilustraciones de Aixa Sacco. Foto de la autora de Tais Rava.

Icono fecha publicación   18 de junio de 2020

Aixa Rava

Nació en Tierra del Fuego en 1982. Es docente, escritora y editora. Forma parte del Comité Editorial del Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estéticas “Mario J. Buschiazzo” (FADU-UBA) como correctora de la Serie Tesis del IAA. Está a cargo de la cátedra Didáctica de Segundas Lenguas del Profesorado de Sordos e Hipoacúsicos del IFD Nº 4 de Neuquén. Publicó los libros de poemas Barda (Buenos Aires Poetry, 2014), La luz no se corta como el papel (Ediciones con doble zeta, 2016) y Los sitios de mi cuerpo (Añosluz Editora, 2019). En enero del 2019 fundó el sello editorial Tanta Ceniza Editora en el que participan diseñadoras, ilustradoras, traductoras y escritoras argentinas. Forma parte de la Colectiva de Escritoras Patagónicas, proyecto que difunde las voces de escritoras de la Patagonia en el canal de YouTube “Algún poema tiene que haber”.

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Universidad Nacional de Villa María

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Bv. España 210 (Planta Alta), Villa María, Córdoba, Argentina

ISSN 2618-5040

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