Un día me tropecé con un poema de Kay Ryan traducido por alguien al castellano, y me impactó. No puedo decir que me gustó, porque sabía que para constatar que me gustaba necesitaba leer el original. Y lo hice. Me gustó más que la traducción -que era muy buena, por cierto-. Desde entonces el nombre de esta poeta vuelve a mí de tanto en tanto. Y busco sus poemas y los leo y los admiro.
Una mañana negra, de esas en las que hasta los símbolos parecen habernos abandonado, busqué poemas de Kay y me puse a traducirlos. Quería intentar mis propias versiones de Ryan, al menos de mis poemas preferidos. Quería, también, como siempre, perderme en el sentido y salvarme del sentido. La traducción no fue cuestión sólo de esa mañana, claro: fui y vine muchas veces sobre mis versiones -y busqué versiones de otros, pero justamente de estos poemas no encontré-.
En ese camino puse en marcha el proceso del olvido de mí y de mis palabras. Si escribir poesía es algo así como ir contra el lenguaje (Montalbetti dixit), traducir la poesía de otra es trajinar sobre un lenguaje que se vuelve ajeno doblemente. Compartir lo que alcancé a vislumbrar en ese recorrido es la modesta intención de esta entrega.
Inmenso y propenso a latir
Existe un estado de
comprensión
complejo y raro en el que
eventos concretos -como
las luces de los mástiles
de diferentes barcos en un océano
a medianoche-
sugieren una red: algo
inmenso y propenso a latir, sin
un significado ominoso todavía
pero ya extrañamente tedioso
si se expresa.
Immense and inclined to pulse
There is a webby and
exalted state of
comprehension wherein
discrete events—like the
rigging lights of separate
boats upon a midnight
ocean—suggest a net:
something immense and
inclined to pulse—not
hideous with meaning yet
but already strangely tedious
if expressed.
Cierta adicción trascendente a lo inútil
A diferencia del
trabajo de
la mayoría
se supone que vos
desenhebrás
la aguja.
Será
una
tarea de por vida,
lejos de ser simple:
el ojo vacío
accesible,
probable, pero
va a
requerir
un trabajo en falso
digno de
Penélope.
Some transcendent addiction to the useless
Unlike the
work of
most people
you’re supposed
to unthread
the needle.
It will be
a lifetime
task, far
from simple:
the empty eye
achievable—
possibly—but
it’s going
to take
fake sewing
worthy of
Penelope.
Aun sobre lo más importante puede decirse demás
Se puede exagerar
el mar, por decir algo, o
la forma en que extrañamos
a los muertos. La más pequeña
pizca de ausencia excita
océanos. Y de los océanos
cuanto menos se diga
mejor: el agua más allá de
la tierra. Tenemos
un gatillo muy sensible
preparado para comprender.
Even on the greatest subjects too much can be said
You can oversell
the sea, say, or
the way we miss
the dead. The littlest
bit of absence excites
oceans. And of oceans
the less said the
better: the wet beyond
the land: we have a
built-in hair-trigger
primed to understand.
Producción audiovisual de Carolina Ramírez – Secretaría de Comunicación Institucional de la UNVM.
9 de octubre de 2025
Carina Sedevich
Se graduó en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional de Villa María. Cursó el doctorado en Semiótica en el Centro de Estudios Avanzados de la Universidad Nacional de Córdoba. Su obra poética ha sido publicada en diversos países de Europa, Asia, Norteamérica y Latinoamérica y traducida al inglés, al chino, al portugués, al italiano, al polaco y al catalán. Entre otras distinciones, recibió el Premio de Poesía José Pedroni. Dirige Revista Ardea desde la Secretaría de Comunicación Institucional de la UNVM.
Silvina Lafalce
Es artista visual y profesora de Artes Visuales. Nació en Buenos Aires en 1986. Estudió en la Escuela de Bellas Artes Dr. José Figueroa Alcorta en Córdoba. Participó en diversas exhibiciones colectivas en instituciones educativas y galerías de la ciudad. Se formó en los talleres de escritura de Mariana Robles y Guillermo Daghero así como en seminarios de los artistas Eduardo Stupia (UTDT) y Lula Mari. Actualmente reside y da clases en la Ciudad autónoma de Buenos Aires.
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